La noche anterior al primer rally: nervios, ilusión y dudas
Nunca voy a olvidar la noche anterior a mi primer rally. El coche estaba en el garaje, limpio, revisado, con cada tornillo ajustado como si de eso dependiera mi vida. Y, en parte, dependía yo sentía que sí, que me la estaba jugando, pero esto igual después vemos que cambia.
Me senté en una silla, miré el casco que tenía enfrente y pensé: “mañana voy a cumplir mi sueño. Tenía una mezcla rara de ilusión y miedo. No sabía si dormir o seguir repasando las notas con mi copiloto. Al final, entre bromas, cafés y repasos del roadbook, pasamos la noche con más nervios que sueño.

Y… sí. El coche no estaba listo por fuera.
No le habíamos puesto ni una sola pegatina, al final las cosas se dieron así y que estuviera bonito fue lo último en lo que pensamos… Se trataba de correr y sabíamos que no todo iba a ser perfecto…
Y esto es algo que siempre intento decir: «si espero a que sea perfecto, nunca va a pasar».
Si te estás preguntando qué de dónde me viene el amor a los coches, igual lo entiendes mejor sabiendo mi historia en los rallys.
Preparativos antes de subirse al coche en el primer rally
El coche: cada detalle cuenta
No es lo mismo verlo en vídeos que vivirlo. Los días previos fueron una locura: neumáticos, frenos, líquidos, suspensiones… Revisar todo se convierte en un ritual. No quieres dejar nada al azar.
Yo me acuerdo de que revisé los frenos tres veces, aunque ya estaban bien. La cabeza no te deja en paz: “¿Y si falla justo ahí?”. La mecánica no perdona errores.
Equipamiento y seguridad: sentirte protegido
Casco, mono ignífugo, botas, guantes… Te los pruebas y te miras al espejo, y de repente ya no eres el de siempre, eres “el piloto”, al menos te sientes, que es más importante. Parece una tontería, pero vestirse con todo ese equipo cambia la cabeza. Te sientes preparado y, a la vez, consciente de lo que te espera.

Lo mental: donde empieza todo
Ahí es donde de verdad está el reto. Los pensamientos antes del primer rally no se callan: “¿sabré controlarlo?, ¿y si me salgo en la primera curva?, ¿y si quedo último?», «¿y si se me cala” y la que yo más me repetía por orgullo: «¿y si me adelantan?»
Aprendes rápido que la mente es tan importante como la mecánica.
Y algo que por suerte podría decir que aprendí rápido, es a responder a todas esas preguntas, y es que no pasa nada.
El gran momento: la salida del primer rally
Estás en la cola de salida. Escuchas otros coches arrancar, la gente aplaudir, a los lados las personas te miran y sabes que hace unos meses estabas del otro lado del cristal, diciendo que ojalá pudieras correr uno y te das cuenta que lo has logrado… Se te acelera el pulso sin ni siquiera estar moviéndote.
Cuando me puse en la línea de salida, el corazón iba más rápido que el motor.
Semáforo, cuenta atrás, 3… 2… 1… ¡y salimos!
Y esta es una de las cosas que siempre digo: El mejor momento de los rallys son los 10 segundos antes de salir.
Lo que se siente ahí es genial, no lo puedo describir con palabras, pero si que es algo a lo que te vuelves adicto y quieres repetir toooodos los días.
Sensaciones durante el primer tramo
El rugido, las vibraciones y la adrenalina
La primera acelerada me recorrió el cuerpo entero. El coche vibra de otra manera, el sonido del motor se mete en el pecho y el olor a gasolina te motiva.
Y si te lo preguntas… si, fuimos despacio. Lógico y normal.
Es la primera vez que conducía el coche. La primera vez que mi copiloto leía notas en un rally…
Y a veces las primeras veces no son las mejores, suele costar que lo sean, pero no se olvidan.
Y ahora que hemos vuelto a ese tramo hemos bajado varios (muchos) segundos, pero el recuerdo especial sieeempre va a ser ese primer rally.
La primera curva… buf. Frenar «tarde», girar, sentir cómo las ruedas agarran más de lo que estás acostumbrado… Todo pasa en segundos, pero lo recuerdas en cámara lenta.
El copiloto: lo único que te da tiempo a escuchar
Al principio cuesta, pero aprendes que el copiloto es tu GPS humano. Cada nota es una orden que ejecutas sin pensar. “Izquierda 3 para derecha 2… ooooojo, se cierra!!!”.
Confiar ciegamente en él es la única forma de no perderte.
En esto, es lógico que las primeras notas que hagas no sean tus definitivas… hasta los mejores las van adaptando después de 10 o 20 años. Es normal.
Se trata de tener un sistema que entiendas y, lo que para mi es lo más importante, te tienen que ser fácil de entender sin pensar (y al copiloto también).
El momento de conducir y escuchar no es fácil, pero para mi es como entrar en un estado de ánimo. Y aunque parece que no hago caso ni escucho ni miro ni nada, en verdad escucho todo, hasta el tono, notas si el copi va seguro de lo que dice o no. Sabes que va tarde o va pronto. Sabes que tú no le has hecho caso porque te ha dado miedo hacer a tope una que era a fondo… y todo es normal las primeras veces… Y más porque no somos profesionales, es nuestro hobbie. Un sueño.
El público también emociona
Diría que una de las cosas que más me gusta del mundo de los rallys es la afición.
Da igual que vayas lento, que traces mal… todos te gritan, levantan las manos, animan… eso es algo suuuper especial y me encanta ver a gente en las cunetas animando, y más en el primer rally.
Entre tramo y tramo: risas, nervios y aprendizaje
Los enlaces entre tramos son otro mundo. No corres contra el crono, pero ahí respiras, hablas con tu copiloto, te ríes de los fallos. Recuerdo que en el primer rally el copi estaba más preocupado por la conducción que por las notas, entonces hicimos un trato: “¡tú vas a este ritmo y yo solo leo notas y no te digo dónde frenar”. Parece una tontería, pero solo con eso ya bajamos varios segundos el crono
El rally también es convivencia, anécdotas y esas charlas que solo entiendes cuando lo vives.

Cruzar la meta: el sabor del primer objetivo cumplido
Al llegar a la meta final del rally, la sensación es indescriptible. No importa el tiempo, ni si fuiste rápido o lento. Lo importante es que lo terminaste.
Yo bajé del coche, respiré hondo y mientras me sacaba el casco, el copi me dijo que muy bien que ya estaba hecho, y ¿te imaginas cuál fue mi respuesta? «Y no nos adelantó nadie»
Si… en verdad me sentí como con un peso menos y tardé el trayecto hasta asistencia para darme cuenta que eso no importaba nada, solo era genial haber terminado, y que si me hubieran adelantado 3 coches, hubiera estado igual de feliz.
Lo que aprendí en mi primer rally
Ese día me dejó lecciones que todavía aplico cada vez que compito:
- El coche es tu aliado, no tu enemigo: si lo cuidas, responde.
- El copiloto es el 50% del resultado: confiar es obligatorio.
- Los nervios no se quitan, se gestionan: aprende a convivir con ellos.
- Cada error enseña más que cualquier manual: de una curva mal tomada se aprende más que de mil consejos.(Escucha los consejos de los que saben)
- El resultado es secundario: terminar el rally es, ya de por sí, una victoria.
Consejos si vas a correr tu primer rally
Para los que estéis pensando en dar el paso, aquí os dejo mis consejos más sinceros:
- Revisa todo: coche, frenos, neumáticos. No des nada por hecho.
- Equípate bien: no ahorres en seguridad. Es tu vida.
- Confía en tu copiloto: entrenad antes, aprended a hablar el mismo idioma.
- Empieza tranquilo: no intentes batir récords en tu primer rally. Hay que ir de menos a más
- Disfruta del ambiente: habla con la gente, escucha a otros pilotos, vive la experiencia completa.
- Acepta errores: los vas a cometer, y no pasa nada.
- Recuerda por qué lo haces: por pasión, no por resultados.
Pueden parecer consejos tontos, pero esto nos ayudó a ganar el campeonato de Castilla y León ese mismo año.
Mi primer rally es un recuerdo para siempre
Correr mi primer rally fue una de las experiencias más intensas de mi vida. Me enseñó a respetar el deporte, a valorar el trabajo en equipo y, sobre todo, a disfrutar de cada segundo detrás del volante.
Si estás pensando en hacerlo, te animo sin dudarlo. No será perfecto, cometerás fallos y te pondrás nervioso… pero será tuyo, y lo recordarás siempre.
Y si ya lo has vivido, cuéntamelo: ¿qué sentiste en tu primer rally?
Y ya sabes, si has llegado hasta aquí y quieres ver más cosas de los rallys desde dentro puedes seguirme en redes. ¡¡Ahí te espero!!



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