El pasado fin de semana corrimos un nuevo rallysprint, y aunque teníamos un montón de ganas, la realidad es que no fue la carrera soñada. Como siempre decimos, cada rally es una escuela, y este nos dejó varias lecciones que seguro nos van hacer mejorar en el futuro.
Una curva que lo cambió todo
Uno de los puntos clave del tramo era una curva complicada: había que darle la vuelta a un cono. Parece sencillo, pero sinceramente es mucho más complicado de lo que parece. Ahí perdimos tiempo, ritmo y, sobre todo, confianza.
Después estuvimos haciendo cuentas, y por cada pasada, solo en esa curva perdimos unos 7 segundos ¡Eso es un mundoooo!
Y si lo multiplicas por las 3 veces que lo hicimos mal (muy mal) en esa curva… 21 segundazos…
En este tipo de pruebas, cada décima cuenta, y lo que parecía un detallecito terminó marcando la diferencia.
Mira este video de abajo para darte cuenta lo mal que lo hicimos…
Mucha gente dice que faltó más volante, otros que tirar más del freno (más fuerte no le podía dar), otros que la ruedas agarraban demasiado en ese asfalto entonces era muuucho más difícil, pero otros pudieron y nosotros no, así que algo mal haríamos.
Si tienes alguna duda me la puedes decir que estaré encantado de leerte y ver si la siguiente vez lo mejoramos.
El ritmo y el feeling con el coche en el rallysprint
Más allá de la curva, el feeling con el coche tampoco fue el mejor.
Sobre todo los frenos, que no nos daban la seguridad que necesitábamos. Y ya sabéis: si no frenas con confianza, cuesta soltar el coche y atacar. El ritmo no fue el que buscábamos, y se notaba que íbamos incómodos.
La verdad que tampoco sé muy bien cómo describir qué sentía en cada frenada, y eso es lo que es raro, porque cada frenada era diferente. Hacías la misma fuerza, que por cierto, no sé porqué pero ese día el pedal estaba durísimo, y cada vez que tocaba el freno el coche hacía cosas diferentes. Algunas veces frenaba un montón y otras no.
Eso te quita un montón de confianza, no sabes en qué punto empezar a frenar, no sabes qué fuerza darle al pedal, no sabes qué va a hacer el coche… es una sensación horrible.
Lo bueno: siempre se aprende
No nos llevamos el resultado que queríamos, pero sí un montón de aprendizajes. Que también es cierto que sabemos que no podemos competir contra nadie todavía, no tenemos ritmo ni experiencia.
Cada rally te enseña algo: a gestionar la presión, a mejorar la técnica, a entender mejor el coche. Ahora toca revisar, ajustar y volver a probar.
Video completo del rallysprint de Toreno
Siempre he dicho y así será siempre que enseño las partes buenas y las malas, para que veas que aunque estés cumpliendo un sueño, a veces las cosas no van como quieres, por eso aquí te dejo el vídeo completo del tramo.
Y si, sé que lo hicimos mal, sabemos que se puede hacer más rápido, que se puede trazar mejor, se puede frenar menos… Pero hay una cosa que hay que tener muy muy clara, esto es un hobbie (muy caro) y es el sueño que siempre he querido hacer, así que a veces toda recordarlo, sonreír y seguir aprendiendo para el siguiente.
Si quieres saber más de este proyecto lo puedes leer todo en el enlace que te he dejado, y si lo quieres ver en vídeo lo tienes todo en Youtube, Instagram o TikTok.
El ambiente del rallysprint
Más allá de lo que pasó dentro del coche, el día se disfrutó un montón. El ambiente fue increíble: mucha gente animando en las cunetas, la organización muy bien y ese buen rollo en el parque cerrado compartiendo momentos con otros equipos. Al final, estos detalles son los que hacen que valga la pena cada rally, aunque los tiempos no acompañen.
Qué mejorar para la próxima
Está claro que de este rallysprint salimos con deberes. El tema de los frenos fue clave y hay que trabajarlo para recuperar confianza. También tenemos que practicar más esas curvas de 180º, porque en una prueba corta cualquier error se paga caro. Nada grave, pero sí cosas que marcan la diferencia.
Ahora toca analizarlo todo, aprender y volver con más fuerza.
Y ya sabes, aquí estamos para hablar de rally!!




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